Seguidores

1 de febrero de 2011

Esta noche ha sido un tanto especial. No quiero ponerme a escribir cosas sin sentido aunque esté empezando por hacerlo ahora mismo. Comencemos por alguna parte, algún cabo tiene que haber que aun no haya atado...No. No lo encuentro. Habrá que arriesgarse a decir que simplemente éramos conocidos, bueno...Eras parte de mi familia política. Ni siquiera te entendía cuando me hablabas...Era un continuo ¿Qué?...No es que me calleses mal, pero siempre supe que eras, por decirlo de alguna manera, un verdadero cabronazo.
Así se lo hacía ver a mi familiar, pero parecía que no cambiaba el chip, hasta que todo acabó. Durante más de 2 años, fuimos un poco más que conocidos, y pasaste a convertirte en mi amigo y confidente. Podía contarte cualquier cosa, sabías entenderme. Éramos unos buenos conocidos que se llevaban bien, que veían películas juntos, que daban un paseo por la playa o en coche, que iban a cenar y a charlar a la luz de las estrellas. Pero...inesperadamente, un día cualquiera, todo cambió. Cambió por completo...
Yo sabía perfectamente, que al igual que muchos tíos, te atraía. Pero nunca consideré esa opción de traspasar la barrera de la amistad. Tenía miedo, pero no sabía exactamente qué tipo de miedo sentía. Al principio, ni siquiera podía ser yo. Me ponía muy nerviosa, y entonces, te decía que no me besases más. Estuvimos bastante tiempo con el vaivén de idas y venidas...Algún que otro noviazgo que tuve y siempre persistía esa sensación de locura.
Pero un día, me dije: Y, ¿Por qué no? Creo que en realidad no debí arriesgarme tanto...Tampoco ahora me arrepiento. A ver quién me entiende...¡Bah! Es mejor no darle tantas vueltas.
Otro de los factores que más me influyen es nuestra diferencia de edad. Acabas de cumplir 25 años, felicidades, y yo...En tres meses tendré mi mayoría de edad. Pero y me vuelvo a preguntar, ¿Por qué no? Quizá es que tenga que mirar la vida desde otro punto de vista, y darme cuenta de que hay más cosas, muchas más cosas después de eso.
Pero...Hablemos de esta noche. Hace aproximadamente 3 meses que nos vemos con bastante frecuencia. A parte de nuestros encuentros, puedo recordar caricias, kebaps, besos, palabras, abrazos, miradas, cigarros, ropa, música, risas, gemidos, coca-cola, estrellas, etc. Esto, y mucho más que tampoco hará falta que nombre.
Hoy, he vuelto de viaje, de un viaje corto pero intenso. Me apetecía verte. Después de una semana de ausencia, nervios y exámenes, me apetecía verte. Y no porque quisiese besarte ni nada parecido, simplemente quería charlar con alguien. Y qué mejor persona que contigo. Además, es recíproco. Hoy, ha sido especial, aunque todos son especiales, por un motivos principal: Me he lanzado a decirte que me encantas...Al principio mi cabeza se dijo a sí misma: Mierda, no deberías de haber dicho eso...Pero al instante, me besaste...Pero no me respondiste. Entonces dudé...¿Tenía que preguntarte algo? ¿Debía esperar?...No lo resistí y a los pocos minutos, te pregunté. Me dijiste que te sentías muy bien conmigo, sino no estarías conmigo ahí. Creo que no fue la respuesta que me esperaba, esperaba menos. Pero me encanta. Aunque sea una simple tontería, solamente te sientes bien a mi lado. A mi me encanta saberlo, y quizá no deba hacerme ilusiones en vano, ahora mismo, me resulta inevitable. Dejemos que el tiempo lo ponga todo en su sitio...Quizá, todo cambie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Traduuctor (:

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Visitantes recientes